Usted está aquí

“EITI debe convertirse en una herramienta efectiva para construir confianza entre la sociedad civil, la empresa privada y el Gobierno Nacional”

Entrevista a Marcin Piersiak, Subdirector de la Alianza por la Minería Responsable (ARM) 

Bogotá, enero de 2018. La Alianza por la Minería Responsable (ARM) es uno de los principales actores de la sociedad civil dentro del Comité Tripartito Nacional de EITI Colombia. Se unieron al Estándar con el objetivo de reivindicar el aporte que la Minería Artesanal y a Pequeña Escala (MAPE) le hace a la producción de oro, platino, materiales de construcción y piedras preciosas. Así lo manifestó Marcin Piersiak, subdirector de la organización internacional. 

El economista de origen polaco, también aseguró que EITI debe convertirse en la principal herramienta para recuperar la confianza entre los principales actores de la cadena productiva del sector: sociedad civil, empresa privada y Gobierno Nacional. Así mismo se refirió al impacto que han tenido las consultas populares en el país.

1. ¿Por qué la ARM se adhirió voluntariamente a EITI?
Con la participación de la Alianza por la Minería Responsable (ARM) en EITI, se quiere visibilizar el importante aporte que hace la Minería Artesanal y a Pequeña Escala (MAPE) en la producción nacional de oro, platino, materiales de construcción y piedras preciosas. La organización considera fundamental que estas actividades y sus actores sean tenidos en cuenta en este tipo de iniciativas que velan por la transparencia del sector.

2. ¿Cuáles son los principales objetivos que tiene la ARM con su participación en EITI?
A través de la participación en EITI, la ARM busca que la MAPE sea incluida de manera adecuada en las discusiones de transparencia y buenas prácticas del sector que se dan en el marco del Estándar. También queremos promover el reconocimiento público del impacto económico y social que la pequeña minería tiene en los índices como el empleo rural y los servicios públicos. Aunque el dinero que gana el minero pequeño usualmente se queda en su comunidad, existe muy poca información sobre este aporte de la MAPE al desarrollo de las comunidades, una contribución que no debe ser menospreciada sino tenida en cuenta como un factor dinamizador de las economías locales.

3. ¿La ARM participa en EITI de otros países? 
A pesar de ser una organización internacional, la ARM solo está participando en EITI Colombia que es el lugar donde tenemos la oficina principal. Sin embargo, estamos trabajando para conectarnos con más grupos de la sociedad civil en países en los que la MAPE juega un rol económico importante, así como buscar oportunidades que nos permita articularnos con EITI de esos lugares.

4. ¿Cómo ve el progreso de Colombia dentro del Estándar EITI? 
El proceso del país dentro de EITI ha sido de compromiso y aprendizaje por parte de todos los actores (sociedad civil, empresas privadas y Gobierno Nacional). Colombia lleva poco tiempo adherido al Estándar (2014) y ya se pueden ver avances significativos, como poner a disposición de la ciudadanía la información fiscal del sector extractivo a través de los reportes anuales.

No obstante, aún existen retos relacionados con el fortalecimiento de las capacidades de la ciudadanía y las comunidades para que puedan hacer uso efectivo de este tipo de información que es muy técnica. Por último se debe generar información subnacional y subsectorial que genere acercamiento y confianza a las poblaciones con la actividad minero-energética.

5. ¿Cuál es el balance que usted le hace a la minería en Colombia? 
En los últimos años se ha percibido buena voluntad para facilitar la formalización de la pequeña minería por parte del Gobierno Nacional y se ha avanzado en el control del abuso que sufren los grupos de la MAPE a causa de la insurgencia.

Hay que reconocer que aún persisten barreras sistémicas como la falta de áreas para el desarrollo de la pequeña minería, las trabas jurídicas para el proceso de legalización en la minería de hecho, entre otras. 

Considero que debido al alto nivel de conflictividad del sector, se necesita más diálogo constructivo y conexión con los territorios para garantizar alinear la minería con la visión local de desarrollo. 

6. Las consultas populares han puesto en vilo la actividad minera en Colombia ¿cuáles cree que son las principales razones por las que las comunidades le están haciendo resistencia a la actividad? 
En mi percepción las consultas populares son una culminación de décadas de planeación comunitaria para reclamar por falta de diálogo, inclusión y respeto hacia lo local. Dichas consultas son el resultado de la carencia de desarrollo y de la presencia de problemáticas evidentes en zonas con prevalencia minera, una ruta que los pueblos sin tradición en esta práctica no quieren seguir. Lo anterior, ha facilitado sumarle a la inconformidad de las poblaciones frente al sector, una discusión con fines políticos y posturas radicales que nacieron de la falta de información transparente y confiable sobre la actividad minero-energética.

7. ¿Se prevé impactos en la economía nacional como consecuencia de las consultas populares en las que ha ganado el NO? 
Posiblemente, aunque todavía no se puede hablar de un impacto real y medible.

8. ¿Cómo cree que se comportará el sector en los próximos tres años? 
En cuanto a la MAPE esperamos que las acciones propiciadas por el Gobierno Nacional y otros actores den frutos. Así mismo somos optimistas en que haya cada vez más ejemplos de minería comunitaria responsable, incluyente y rentable que vende a buen precio a los mercados internacionales. 

Infortunadamente hay muchos interrogantes, por ejemplo, preocupa la prohibición del uso de mercurio que entra en vigor en julio de 2018, ya que los pequeños mineros no están preparados para ello. También la presencia continua de grupos al margen de la ley en lugares tradicionalmente mineros.  

9. ¿Cuál cree que será el principal aporte de EITI a la industria extractiva colombiana en el largo plazo?
Con su enfoque de transparencia en la información y diálogo tripartito, EITI debe convertirse en el facilitador en la construcción de confianza entre la sociedad civil, la empresa privada y el Gobierno Nacional, pero también dentro del mismo sector extractivo reconociendo su diversidad. 

10. Colombia está en la tarea de llevar EITI a las regiones y reeducar a sus habitantes en materia de minería y petróleo, ¿cómo hacerlo con niveles de analfabetismo superiores al 20% en zonas rurales?
Es necesario utilizar estrategias de comunicación culturalmente apropiadas para el contexto de los territorios. También se hace preciso alejarse del unilateralismo y los enfoques de arriba hacia abajo y dejar de despreciar las estructuras de gobernanza local.
Hay que estar seguros de que la información transmitida es relevante para las poblaciones, identificar cuáles son las prioridades y necesidades de información, dependiendo de las problemáticas particulares de cada región.

11. EITI quiere empezar a revisar el tema de beneficiarios reales, ¿Cree que esto podría desestimular la adhesión voluntaria de las empresas?
Las empresas que no tienen nada que esconder no deben temer este paso. En un país donde la minería se ha prestado para lavar el dinero del narcotráfico y ha sido generador de corrupción, la transparencia no debe ser negociable.