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La ARM y ‘Somos Tesoro’ unidos en la lucha contra el trabajo infantil en la minería

Medellín, enero de 2018. Durante la última reunión de la Mesa de la Sociedad Civil y la Alianza por la Minería Responsable (miembros activos de EITI Colombia), se destacó el avance que ha tenido la iniciativa ‘Somos Tesoro’ para erradicar el trabajo infantil de la actividad extractiva. Se prevé que en cuatro (4) años no habrá niños vinculados al sector.
 
‘Somos Tesoro’ es un proyecto que busca  reducir la  vulneración de los derechos de los Niños, Niñas, Adolescentes y Jóvenes (NNAJ) que participan en la minería artesanal a través de la formalización y el fortalecimiento de ambientes protectores.
 
La ARM, el Pact, el Fondo de Acción y la Fundación Mi Sangre, integran el programa financiado por el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos (USDOL). En Colombia, la iniciativa cuenta con cerca de 18.751 vinculados de municipios  tradicionalmente mineros como: El Bagre, Remedios, Segovia, Zaragoza (en oro), Sogamoso, Tópaga, Monguí y Gámeza (en carbón del interior).
 
La principal estrategia del proyecto se basa en acompañar a los hogares para el mejoramiento de su economía, aumentar la motivación de la población de interés para su permanencia en el ciclo educativo y apoyar a los mineros artesanales en el desarrollo de capacidades para una producción segura, responsable y formalizada.
 
De acuerdo con la organización “el trabajo de los niños en la minería es una de las peores formas de explotación infantil, por lo que se está trabajando con los hogares, colegios, unidades mineras y entidades públicas en regiones con explotación artesanal de oro y carbón para proteger la infancia y disminuir la actividad laboral de sus niños y niñas”.
 
Un reciente estudio (2017) de la Universidad del Rosario evidenció que en Colombia hay cerca de 1 millón de niños trabajando principalmente en el campo, la mayor tasa se acentúa en: Neiva, Sincelejo, Pasto, Armenia y Riohacha. Save The Children, por su lado, asegura que este flagelo afecta a 168 millones de menores en el mundo y que la mitad (85 millones) realizan actividades que ponen en riesgo su vida, no asisten a la escuela y tampoco disfrutan de actividades recreativas.