En Colombia, el sector minero energético es estratégico. Es uno de los activos más relevantes de la nación y de los entes territoriales. Apalanca transformaciones productivas y sociales que contribuyen al bienestar de los ciudadanos.
La dinámica de la industria está enmarcada en los lineamientos contenidos en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) (Actualmente, PND 2018-2022). Este plan reafirma el compromiso de la nación de promover la transparencia en la industria extractiva, y se enfoca en el fortalecimiento de un sector competitivo y aliado de los territorios. El sector extractivo puede:
Demostrar que está conduciendo mejor sus asuntos, mediante:
Demostrar que trae desarrollo regional, mediante:
Los beneficios del sector serán socialmente más evidentes en la medida en que el territorio y los ciudadanos observen que este puede “producir conservando y conservar produciendo”.
Los distintos subsectores de la industria extractiva comparten retos, realidades, intereses y características comunes. Sin embargo, para entenderlos mejor, es preciso distinguir dos grandes subsectores: hidrocarburos (petróleo y gas) y minería (carbón, hierro, ferroníquel, oro, esmeraldas, materiales de construcción, entre otros).
Mientras el sector de hidrocarburos se caracteriza por contar con tecnologías, procesos, tamaños y productos más o menos homogéneos, la minería es muy diversa. Sus productos, técnicas, procesos productivos (subterráneo, cielo abierto, aluvión, disolución), el tamaño de las operaciones (subsistencia, pequeña, mediana y gran minería) y los actores sociales que participan son muy diversos.