La actividad petrolera colombiana ocupa un lugar destacado en el ámbito global. Ha sido y sigue siendo de enorme importancia para el desarrollo económico y social de la nación.
La actividad petrolera en Colombia tiene más de 100 años de historia. Y si bien Colombia no se clasifica como uno de los grandes países petroleros del mundo, en todo caso ocupa un lugar destacado en el ámbito global. Esta actividad ha sido y continúa siendo de enorme importancia para el desarrollo económico y social de Colombia. Las actividades del sector de hidrocarburos se desarrollan en tres grandes fases: upstream, midstream y downstream. La primera comprende las actividades de exploración y producción. La segunda, las actividades de transporte, y la tercera, las de refinación y la comercialización.
El sector hidrocarburos se compone de dos grandes áreas: una llamada upstream, que comprende las actividades de exploración y producción, y otra denominada downstream, que ejecuta las actividades de transporte, refinación y comercialización.
La cadena del petróleo
Fuente: ANH, 2016.
Upstream
Las actividades de la fase upstream incluyen la perforación y operación de pozos exploratorios y de producción. Durante esta fase se llevan a cabo las siguientes actividades principales:
Contratación: corresponde al proceso de suscripción de contratos entre el Estado, representado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), y las empresas titulares de los derechos de exploración y producción. Los contratos definen las obligaciones y derechos de las partes.
Exploración: en esta fase se colecta y consolida información geológica y geofísica sobre los yacimientos. Con base en esa información, se decide sobre la pertinencia de perforar pozos exploratorios que confirmen la presencia y calidad de los hidrocarburos, y permitan conocer la dimensión de los yacimientos.
Dentro de los pozos exploratorios existen tres categorías: A3, A2 y A1. Los pozos A3, también llamados “pozos descubridores”, se perforan con el fin de confirmar la presencia y potencial de los yacimientos de crudo y/o gas; los pozos A2 se perforan con el fin de caracterizar la profundidad del yacimiento; y los pozos A1 sirven para delimitar la extensión del yacimiento.
Evaluación y desarrollo: en esta fase se desarrollan los procesos técnicos para preparar la comercialidad de los hidrocarburos. Se evalúa el factor de recobro (porcentaje de la del petróleo que es extraíble), y se determinan los métodos de extracción y demás factores que determinan la comercialidad del hallazgo. Una vez se declara la comercialidad del yacimiento, la compañía contratista procede a definir los aspectos técnicos de la explotación y a tramitar las licencias ambientales correspondientes.
Producción: en esta etapa se estabilizan los pozos, se construye la infraestructura de transporte y se extraen los hidrocarburos. Durante esta fase se realizan mantenimientos para mantener la productividad de los pozos.
Midstream
Las actividades de la fase midstream incluyen el transporte de los hidrocarburos hacia las refinerías o hacia los puertos para su exportación. Durante esta fase se llevan a cabo las siguientes actividades principales::
Transporte: el medio de transporte mediante el cual se evacuan los mayores volúmenes es el oleoducto. En algunos casos y en ciertas ocasiones se utiliza el transporte por carrotanques.
Downstream
Las actividades de la fase downstream incluyen la refinación y la comercialización del crudo y de los productos refinados. Durante esta fase se llevan a cabo las siguientes actividades principales:
Refinación: en esta fase se somete el crudo a complejos procesos industriales que permiten producir una amplia variedad de combustibles líquidos y otros productos. Los principales productos del proceso de refinación son: gas licuado de petróleo (GLP), gasolina, alquilato, jet fuel, diésel, asfaltos, combustóleo, coque.
Comercialización: es el último eslabón de la cadena de valor. Se comercializan el crudo y al gas extraídos en los campos, y los combustibles, petroquímicos e industriales producidos en las refinerías. También incluye la compra del crudo para las refinerías, la compra de energía y la venta de excedentes.