Al petróleo, en su forma natural, también se le llama “crudo”. Mediante los procesos de refinación, el “crudo” se transforma en diferentes productos, como GLP, gasolina, diésel, asfalto, alquitrán.

El petróleo tiene fracciones líquidas y gaseosas. En su fracción líquida puede variar desde liviano, hasta pesado y extrapesado. De esta condición depende su clasificación por parte del American Petroleum Institute (API). Cuantos más grados API tenga un crudo, mayor será su valor comercial, pues menores serán los costos de refinación para obtener los productos más valiosos (llamados “blancos”; entre ellos, la gasolina).

El petróleo se clasifica como liviano cuando su gravedad API es mayor a 31,1°; mediano cuando su gravedad API varía entre 22,3 y 31,1°; pesado con gravedades API entre 10° y 22,3°, y extrapesado, con gravedades API menores a 10°. Los petróleos también se clasifican entre “dulces” (que contienen menos del 0,5 % de azufre) y “agrios” (con más del 1,0 % de azufre).

En Colombia existen 23 zonas geológicas, o cuencas, con potencial hidrocarburífero. Nueve de ellas producen hidrocarburos: siete producen petróleo, y dos, gas. Las cuencas corresponden a zonas en las que se acumularon sedimentos ricos en materia orgánica con potencial de transformarse en hidrocarburos. De las siete cuencas productoras de crudo, solo tres concentran más del 90 % de la producción de petróleo. En orden de importancia, esas cuencas son: los Llanos Orientales, cuyo crudo tiene un API que oscila entre 12,1 y 18,6°; el Valle Medio del Magdalena, cuyo crudo tiene un API entre 17,2 y 24,5°; el Valle Superior del Magdalena, donde el 57,8 % se clasifica como mediano, el 29,5 % como pesado y el 10,8 % como liviano. Solamente en el Norte de Santander se extrae crudo liviano. En cinco departamentos se extraen crudos medianos (Arauca, Cauca, Huila, Nariño, Putumayo) y de los restantes departamentos se extraen crudos pesados.

Los productos extraídos del proceso de refinación son de dos tipos: los combustibles (GLP, gasolina, jet fuel, diésel y otros), y los petroquímicos (polietileno y ciclohexano, etc.). Otros productos que se derivan del petróleo son, por ejemplo, los cauchos sintéticos, solventes, plásticos, parafinas, detergentes, fungicidas, maquillaje y bases lubricantes.