El carbón se formó por la descomposición de material orgánico en ambientes de poco oxígeno, a altas presiones y temperaturas, a lo largo de procesos que duraron millones de años. Se encuentra en depósitos formados por mantos sucesivos
La composición química y el poder calorífico del carbón varían dependiendo de su origen y de sus procesos de formación. Estas características determinan su valor y sus usos.
Su calidad depende de su nivel de carbonización. De acuerdo con la American Society for Testing and Materials, existen cuatro clases de carbón, de acuerdo con la composición y con las condiciones de presión y temperatura a las que fueron sometidos los depósitos durante su formación:
- Antracita: tiene alto contenido de carbono (86 a 98 %) y bajo contenido de materia volátil. Su poder calorífico es superior a 32,6 MJ/kg (14.000 BTU/lb). Se utiliza como combustible en generación de calor o vapor en la industria térmica y siderúrgica.
- Hulla bituminosa: tiene un menor contenido de carbono y menor poder calorífico que los carbones antracíticos. Se conoce como carbón coquizable. Se usa para la fabricación de acero y para la producción de vapor para generación de energía.
- Hulla sub-bituminosa: Tiene entre 35 y 45 % de carbón, y un alto contenido de material volátil. Tiene menor poder calorífico que los carbones bituminosos. Es usado para la generación de energía eléctrica y en procesos industriales.
- Turba y lignito: son carbones de bajo poder calorífico, alta humedad, ceniza y material volátil. Es empleado para la generación de calor, energía eléctrica, y para procesos industriales en los que se requiere generar vapor.
Colombia es un país privilegiado en cuanto a recursos carboníferos se refiere. Es el quinto exportador mundial. Cuenta con recursos suficientes para participar en el mercado mundial por largo tiempo. Tiene variedad de calidades y distribución espacial en todo el país. Las reservas medidas son de 6508 Mt, distribuidas en las tres cordilleras: Oriental, Central y Occidental. Se ubican principalmente en la Costa Atlántica, donde se encuentra el 89,80 % del total del carbón nacional, que a su vez corresponde al 98 % del carbón térmico.
La producción de carbón bajó un 7,4 % interanual entre 2017 y 2018. En el 2017 había superado los 91 millones de toneladas, y en el 2018 cayó a 84,3 millones de toneladas. A pesar de esta caída en la producción, el valor de las exportaciones tuvo un leve incremento y el carbón continuó ubicándose como el segundo producto colombiano de exportación.