La esmeralda es la variedad verde de un mineral incoloro llamado berilo. Está compuesta por aluminio, óxido de silicato y tres importantes elementos conocidos como impurezas: cromo, hierro y vanadio.

Es una piedra preciosa muy valorada, debido a su rareza. Desde la Antigüedad se descubrieron piedras preciosas verdes, como la malaquita, pero la esmeralda es la única cristalina.

El potencial geológico para las esmeraldas se concentra en los departamentos de Cundinamarca y Boyacá, en depósitos asociados con venas y brechas hidrotermales. La explotación se realiza en operaciones subterráneas que se han venido tecnificando gracias a la vinculación de empresas internacionales. Se espera que la producción de esmeraldas colombianas continúe creciendo.

Las esmeraldas colombianas son reconocidas internacionalmente. Su brillo, transparencia, color, juego de luz y dureza son atribuibles a su origen sedimentario hidrotermal. Poseen una fluorescencia roja natural, dada su reducida concentración de impurezas químicas. Esas características hacen que las esmeraldas colombianas sean más valoradas en el mercado internacional que las de otros países productores como Zambia y Brasil.